Hematoma subdural
Hematoma subdural crónico: cuando un golpe leve se manifiesta semanas después
Confusión, cambios de personalidad o debilidad en un lado del cuerpo en un adulto mayor pueden tener su origen en un golpe ocurrido semanas antes. Es una condición tratable que conviene reconocer.
Dr. Julián Carrillo GonzálezNeurocirujano. 22 de agosto de 2026, 7 min de lectura
Un adulto mayor que en unas semanas se vuelve confundido, más lento o empieza a caerse no siempre está "envejeciendo". A veces la causa es un hematoma subdural crónico, una condición tratable.
¿Qué es un hematoma subdural crónico?
Es una acumulación de sangre que se forma poco a poco entre el cerebro y las membranas que lo recubren. Lo que retrasa su diagnóstico es que los síntomas pueden aparecer varias semanas después del golpe que lo originó, cuando ya nadie lo recuerda.
¿Por qué es más común en adultos mayores?
Con la edad el cerebro reduce un poco su volumen y las venas que lo unen a sus membranas quedan más tensas. Un golpe que en una persona joven no tendría consecuencias puede provocar en un adulto mayor un sangrado lento y progresivo. El golpe puede ser mínimo: una caída sin desmayo, un golpe con el marco de una puerta o un frenón en el auto. En muchos casos ni siquiera se identifica.
¿Quiénes tienen más riesgo?
Las personas que toman anticoagulantes o antiagregantes (como medicamentos para "adelgazar la sangre") y quienes tienen problemas de coagulación. En ellos, cualquier golpe en la cabeza merece atención, aunque parezca leve.
¿Cuáles son los síntomas?
Aparecen de forma gradual y se confunden con la edad:
- Dolor de cabeza que no cede como antes.
- Confusión, lentitud para responder, somnolencia o fallas de memoria.
- Cambios de carácter: la familia nota a la persona distinta o apagada.
- Dificultad para caminar, pérdida de equilibrio o caídas repetidas.
- Debilidad de un solo lado del cuerpo, alteraciones del lenguaje o de la vista.
Cuando los síntomas afectan solo un lado del cuerpo, la sospecha aumenta mucho.
¿Cómo se distingue de una demencia?
Por la velocidad: los cambios aparecen en semanas, no en años. Si además hubo un golpe reciente o la persona toma anticoagulantes, hay que descartar una causa estructural.
¿Cómo se diagnostica y se trata?
Con un estudio de imagen del cerebro, rápido y accesible, que confirma el hematoma y muestra su tamaño. Si es pequeño y no da síntomas importantes, puede vigilarse con estudios. Si es grande o causa síntomas, un drenaje quirúrgico libera la presión sobre el cerebro, y muchos pacientes mejoran notablemente su estado de alerta y su función.
En resumen
Confusión progresiva, cambios de personalidad, debilidad de un lado o caídas frecuentes en un adulto mayor, sobre todo tras un golpe o con anticoagulantes, merecen valoración neuroquirúrgica. A veces lo que parece la edad tiene solución.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Si tienes señales de alarma, acude a urgencias.