Estenosis espinal
Estenosis espinal lumbar: cuando el canal se estrecha y el cuerpo avisa
El dolor en las piernas al caminar que mejora al sentarse puede no ser solo cansancio. La estenosis espinal lumbar es una causa frecuente que muchos pacientes descubren tarde.
Dr. Julián Carrillo GonzálezNeurocirujano. 3 de febrero de 2026, 6 min de lectura
Muchas personas mayores de cincuenta años sienten que las piernas se les cansan o les duelen al caminar y lo atribuyen a la edad. En muchos casos, la causa está en la columna.
¿Qué es la estenosis espinal lumbar?
Es el estrechamiento del canal de la columna lumbar por donde pasan los nervios, lo que genera presión sobre ellos. Es más frecuente después de los cincuenta años, aunque puede aparecer antes cuando hay desgaste temprano o alteraciones congénitas.
¿Cuál es el síntoma principal?
Dolor o pesadez en las piernas al caminar que mejora al sentarse o al inclinarse hacia adelante. A este patrón se le llama claudicación neurológica: al flexionar la columna se abre un poco el espacio para los nervios y la presión baja. Muchos pacientes pueden caminar cierta distancia, pero necesitan sentarse para aliviarse; detenerse de pie no basta.
¿Qué otros síntomas puede dar?
- Hormigueo o entumecimiento de la espalda baja hacia glúteos, muslos o pantorrillas.
- Sensación de calambres en las piernas.
- Síntomas en ambas piernas a la vez, lo que a veces se confunde con problemas de circulación.
¿Qué causa la estenosis espinal?
La causa más común es el desgaste natural de la columna con los años: los discos pierden altura, las articulaciones se engrosan y los ligamentos alrededor del canal se endurecen o engruesan. Todos estos cambios reducen el espacio para los nervios.
¿La estenosis espinal siempre se opera?
No. En etapas iniciales el tratamiento conservador puede ser suficiente para controlar los síntomas y mantener la movilidad. La valoración con un neurocirujano se vuelve necesaria cuando el dolor limita mucho la capacidad de caminar, aparece debilidad que avanza o hay alteraciones en el control de esfínteres.
¿Cómo se diagnostica?
Con estudios de imagen. La resonancia magnética es la más completa para ver el grado de estrechamiento y cómo afecta a los nervios; la tomografía aporta información sobre los cambios en el hueso.
En resumen
Si te duelen las piernas al caminar y se alivian al sentarte, vale la pena revisarlo. Consultar a tiempo permite conocer el grado real de afectación y evitar que los síntomas lleguen a limitar tu vida diaria.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Si tienes señales de alarma, acude a urgencias.